
Un PRÉSTAMO PERSONAL es una cantidad de dinero fija que el banco pone a disposición del cilente. El cliente se compromete a devolver la cantidad íntegra, aunque no haya usado la totalidad de la cantidad; durante un periodo de tiempo acordado más unos intereses y comisiones. Las cuotas a devolver se fijan de forma mensual, trimestral o semestral.
Por ejemplo, un préstamo personal de 10.000€ se devuelve la cantidad íntegra en 5 años, con un interés del 8%, con cuotas mensuales de 198 euros. Si sólo utilizo 9.000€ para pagar el bien, debo devolver los 10.000€ ya que es la cantidad solicitada. Esto no suele suceder, pues se hace previamente un estudio de la cantidad que necesita el cliente para que no solicite más del necesario.
Un CRÉDITO PERSONAL es una cantidad que el banco pone a la disposición del cliente. Se establece una cantidad límite, según las condiciones y perfil del cliente, y se devuelve la cantidad usada más los intereses, el resto está a disposición del cilente pero sin que por ello tenga qeu pagar nada. Una vez abonada la cantidad el cliente puede volver a utilizarlo o no. Los intereses de los créditos suelen ser superiores al de los préstamos.
Por ejemplo, una línea de crédito de 600€. Si el cliente paga a crédito 200€ devolverá al banco esos 200€ establecidas en unas cuotas y unos intereses, y tendrá un tope de 600€, no podrá gastar más de ese crédito. Es decir, si un cliente ha usado 200€ no podrá gastar más que los 400€ restantes. Asimismo a medida que vaya devolviendo la cantidad debida, su crédito vuelve a recuperarse, un cliente que ha gastado 500€ el primer mes, y el segundo ha devuelto 150€, tiene disponible el tercer mes 250€.